lunes, 1 de octubre de 2007

pequeño homenaje secreto a la amistad


la luna menguante,da a esta noche de viento de sur ,una cálida de temperatura;pero acechante de vendaval y tormenta;una mágica luz.La luz que con las tormentas de la vida , lo vendavales de ésta, da la ternura de un amigo cuando ya no crees en nada ni en nadie. Sí , te resistes a pasar de nuevo la experiencia de creer, esa ciencia empírica donde tratas de resguardar a buen recaudo de tormentas, a modo de rada segura,tu corazón hecho nao. Relativizas; o no tanto, Se podría decir , de forma más acertada, te escondes,tras una prágmatica situación anónima a tí, con traje fiesta y perfección.La fatasía del ser jugando a no ser, de esconder una mirada limpia,que enturbia y dictamina, tras una cortina de humo que enciendes para evadir respuestas no debidas. Y tras ello, aquel te quiero que dejas en el tintero por miedo. Disimulas aquí. Mil excusas. La excusa única de la huyes es el miedo a tí mismo de sentir:de la entrega.La luna menguante , socaba tus fuerzas, y ves como esa luz plateada, de pocas personas pero insistentes, te devuelven al mundo de una fe que rehuyes. Son más fuertes... lo sabes.. y lo admiras cada vez más por ello... día a día te sorprenden levantando tus velos,entendiendo tus miedos, respetando tu silencio. Pánico, ese vértigo que se siente cuando caes al vacío, conocedor de los sufrimientos futuros si la red se rompe. Así estoy hoy. Mi yo empírico contra mi yo esperanzado .En caída libre al acantilado.
me queda decir para ese mi amigo que no comparte con nosotros dichas y desdichas, para ese mi maestro en este mundo, que se le echa de menos en los lunes, en las múscicas, en este nuevo emerger de las sensaciones(no exentas de pánico), ésta que a veces puede que malcamine, ésta soy yo..o lo que queda de mí.

martes, 25 de septiembre de 2007

rescate

“nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.” (Aristóteles)

Si desarrollamos esta premisa, nuestros sueños pudieran ser algo más que el reparador, por otra parte necesario, descanso; al que en mayor o menor medida dedicamos buena parte de nuestra vida. Pudieran ser el reino del subconsciente que nos descubre los entresijos de imágenes acumuladas en el baúl cerrado por la consciencia que nos impone la vigilia. Emociones, imágenes, recuerdos nostalgias sonrisas lágrimas, y hasta algunos dolores , afloran como manzanillas en césped de primavera. Nos devuelven a los puertos lejanos de la infancia, a la inocencia, ajenos a la codicia ,mal llamada madurez. Tal vez esta visión de los sueños como recuerdo de lo vivido ,sin tener en cuenta el factor de libre albedrío con el que se nos presentan, con el desorden de lo atemporal, con la falta de dominio con que afloran creando una amalgama de sensaciones no controladas ,no se atenga a pensamiento que encabeza. Es posible que se acerque un idealismo epicúreo .
Dejadme al menos, en este puente que se mezcle estos dos conceptos. Guardar mis momentos vividos con optimismo del ser consecuente .Asi , en este sueño de millones de segundos robados al retén de la irrealidad materialista, mal llamada consecuente, mis millones de segundos serán transparentes, reales , como las aguas bajo este puente .Empecemos el camino,travesaño a travesaño, hoy el sol me ha cogido del brazo.
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recuerdo haber empezado un camino así....no quiero perder este camino ....aún en soledad merece la pena caminar

volver

Volver con la frente marchita
Las nieves del tiempo
Cubrieron mi sien

Algo así decía aquel tango….y se vuelve. Se vuelve con alforjas llenas de esperanza, con las pupilas depositadas en aquellos juegos infantiles, en el despertar a aquellos amores adolescentes, en requiebros que el tiempo ha tamizado…se vuelve a sentir la brisa en la cara, porque aquí hasta la brisa semeja distinta. Esa maraxiña que decimos por aquí. Ese viento del mar suave y fresco que nos acerca los aromas familiares …. Da la sensación de que el tiempo se detuvo y escuchamos las mismas canciones, bailamos con la misma emoción,….
Todo queda a unos pocos kilómetros, pero tan lejos en tiempo que ocupamos en mil desencantos, sumamos horas llenas de trajín, de desafíos, de banalidades. Tengo la sensación de que lo único real, la única verdad, se queda en esos paseos por el huerto, cuidado con tanto esmero para mi vuelta; en ese gata que retoza en sollado y lo interrumpe para dar un maullido de bienvenida, que más bien se podría traducir en reproche ; en aquella encina talada y que desafiante que reverdece con bríos nuevos; en aquellas verbenas por las que a penas si el paso del tiempo se nota en las nuevas tecnologías, parece que se detuvo la música en el pasado cual aliado perfecto de la nostalgia.
Ya no acompañan mis bailes aquellos imberbes adolescentes, no. Ellos ya pertenecen como yo al mundo de la huída.. volvemos, y reflejamos en la mirada dudas y emociones, reencuentros…Ilusiones perdidas, grandes proyectos que diseñamos alrededor de la hoguera en la playa, ideales hechos cenizas en la hoguera de la vida.
Hoy nuestros bailes los acompañan , otros pequeños adolescentes que retoman el testigo. Con nuevas hogueras, pero con la misma brisa, con el mismo aroma con el mismo baile. y sacando fuerzas del desencanto queremos ser niños de nuevo, porque ahí y sólo ahí existe la verdad.

He escrito, borrado, vuelto a escribir…. Parece que ahora , ya de nuevo en este mundo de cenizas , mitigadas solo por algunos rescoldos de nuevas hogueras, las palabras que ayer brotaban a borbotones sin sentido en mi cerebro, no encuentran forma para definir esa algarabía de sensaciones. Siempre se me queda corto el léxico. Como ese cuadro falto de matices que suelo romper en mil cachitos .
Pero aquí queda como testigo este desvarío

rescate

Esperar duele, olvidar duele, pero el peor de los sufrimientos es no saber que decisión tomar.
Fuera del tiempo y del espacio de mi vida, porque si empezamos a pensar empezamos a tener miedo.
Esa manía de tener que explicar todo y hacer solo que los demás aprueban.


La timidez , los miedos, las luchas internas….cuantas historias de amor no tienen una segunda oportunidad?

Gran historia de amor y desamor y sus dificultades, la luchas contra “la Otra ,El Otro” eso que representa en la mayoría de los casos , la razón que se adueña de nuestros sueños y da con ellos al traste…(nosotros mismos vestidos con la cordura)

Preciosa historia…….como otras muchas narradas,
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escrito en algú otro momento

miércoles, 19 de septiembre de 2007

la herencia de eszter


Sandor Marai
La herencia de Eszter (fragmento)


Si yo hubiese sido sabia y verdaderamente sincera, habría huido, hace veinte años, con Lajos... el novio de mi hermana... el eterno mentiroso; ese desecho de la humanidad... Eso habría tenido que hacer, si hubiese sido valiente, sabia y sincera. ¿Qué habría pasado? No lo sé. Probablemente nada especialmente bueno o alegre. Pero, por lo menos, habría obedecido una ley, un orden; una ley más fuerte que las leyes del mundo y de la razón".

Eszter, se refugia en la casa de familia y conforma esta como su isla particular donde convive por y para sus recuerdos. Veinte años después aparece de nuevo Lajos, tal como ella describe personaje embaucador, aventurero, mentiroso; con ese magnetismo inexplicable en algunas personas que aún sabiendo y conociendo su destrucción nos atraen y arrastran como un huracán a sus deseos…..Aparece desestabilizando el refugio de Eszter (mundo de moralista tradicional, en contra del desarraigo y alocado y carente de toda ética establecida, de Lajos) Tal vez con los mismos engaños….

¿son estas palabras un juego? ¿es verdaderamente Lajos un vividor impresentable? ¿busca sólo seguir engañando? O, por el contrario decía la verdad cuando culpaba a la propia Eszter de haberlo abandonado ,engañada por su hermana que nunca entregó las cartas de súplica de Lajos….¿qué hay de verdad en éstas palabras de Lajos? ¿son ,por el contrario, aún inconscientemente,
su forma de embaucar?

Yo siempre he sido un hombre débil. Me hubiera gustado hacer algo en este mundo, y creo que disponía de algún talento para ello. Sin embargo, la intención y el talento no son suficientes. Ahora ya sé que no son suficientes. Para la creación, hace falta algo más... una fuerza especial, una disciplina; o las dos cosas juntas. Creo que es a esto a lo que se suele llamar carácter... Esa capacidad, ese rasgo es lo que me falta a mí. Es como la sordera. Como la sordera de alguien que conoce las notas musicales que está tocando, pero que no oye los sonidos. Cuando te conocí, no sabía esto con la precisión con la que te lo estoy contando ahora... no sabía tampoco que tú eres para mí el carácter. ¿Lo entiendes?

La Herencia de Eszter paradoja de sentimientos y luchas, de sometimiento; de la increíble dependencia que la víctima de sentimientos puros, mantiene con su verdugo, vampiros emocionales ,carentes de toda ética que destruyen incluso lo que aman.

Vuelve Lajos después de veinte años,una tarde de domingo, a llevarse lo poco y lo único que Eszter había logrado mantener a salvo de ese naufragio emocional en que veinte años atrás la había sumido. Vuelve, y como un huracán , una fuerza mayor que arrastra a su victima ,ésta incapaz de luchar y mantener el orden le entrega con una naturalidad asombrosa e imcompresible : TODO

Leer esta obra supuso un viaje de la mano de Marai , a los Más recónditos paisajes sentimentales y Psicológicos de cada uno de los personajes.

La tarde del sábado, que en este tiempo estaría reservada a la navegación, sino fuera porque el verano se ha empeñado en pasar de largo por estos lares, la empleé en esa otra alternativa, ese segundo plan que es obligado tener cuando se vive en lugares donde el sol y el buen tiempo no son seguros; y por lo tanto los planes cambian a medida que las nubes avanzan. No crean; aunque esto puede parecer un incordio, que si lo es, ya por la fuerza de la costumbre tal vez , incluso, es un acicate para pasar una tarde distinta. Por lo tanto, con unos nubarrones negros jugueteando con el sol : ahora yo, ahora tú , lo que da un color especial al cielo y hasta un juego de luces que embriaga la tarde en el paseo.
Así ,entre aromas más vivos, más intensos por la humedad reinante, y con esa calma de no mirar el reloj, con la única obligación de sortear la rosaleda, la acacia o aquellas pequeñas florecillas que nos indican el lugar y la hora donde nos encontramos en un redondo reloj floral , me tropiezo con esa nueva franquicia de música, libros tecnología ect… no había entrado , entre otras muchas razones, porque sólo me atrae algún que otro disco .Mis libros, me gusta comprarlos en mi vieja librería. No hay tanto orden. En la mayoría de los casos he de preguntar al dependiente; el marketing está lejano, tal vez únicamente en las portadas de los libros de autoyuda, o aquellos técnicos del fondo. Huele a papel, a rato sin prisas, a silencio, a ese olor de serenidad y deseo de empaquetar ese libro, esas letras, y devorarlas cuanto antes. Pero cambié mi cita. Crucé el detector, pisé esa especie de moqueta que provocó mi primer estornudo, y me encaminé a la sección de música . Buscaba un disco en concreto. Mi pretensión, encontrarlo y salir a mi vieja librería .Y allí Estaba. Curiosamente. 84 Charing Cross Road. No recuerdo que me llamó la atención. A penas si tenía referencia de esta escritora, y tampoco me la habían recomendado Helene Hanff ,sin embargo hubo como un cierto flechazo entre ese libro y yo . Sin dudarlo, aún a sabiendas que es de esos libros que se leen de corrido tipo Marai , Zafón ect, está ya en mi bolso para su próxima lectura.
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Y se preguntarán a que viene todo esto.
Pues esas “casualidades” que aprovechan algunos para hablar de telepatía ect, y que yo sigo empeñadísima en decir casualidad. Seguro a todos nos ha pasado algún que otro deyabu, alguna que otra coincidencia.
Aprovecho para dejarles la ficha técnica del libro en cuestión


84, CHARING CROSS ROAD
de HANFF, HELENE
EDITORIAL ANAGRAMA, S.A.
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Rustica


Los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
Una mujer neoyorquina inteligente, solitaria, ingeniosa, culta, atrincherada en un apartamento pequeño y atestado de libros y ceniceros: Helene Hanff.
Londres: una ciudad donde todavía pueden observarse los cráteres de las bombas, donde hay que guardar tres horas de cola para comprar dos chuletas de cordero y donde una docena de huevos hace saltar las lágrimas de las ancianas.
Un inglés reservado, meticuloso, trabajador, casado con una mujer tan silenciosa como él: Frank Doel.
Helene Hanff descubre un pequeño anuncio en el Saturday Review de una librería de Londres especializada en libros de segunda mano. Decide escribir a esa librería pidiendo ediciones difíciles de encontrar a un precio módico en Nueva York.
Le contesta un circunspecto Frank Doel, fiel empleado de esa librería. De ese modo se inicia una correspondencia que durará veinte años, donde Helene y Frank Doel hablan de libros y libras, autores olvidados, harina, huevos, peniques, centavos, penas, alegrías, esperanzas, sueños, las insignificantes minucias que conforman dos vidas.
La alegría, el humor, el ingenio, la efervescente personalidad de Helene contrasta con la aparentemente fría corrección británica a ultranza de Frank Doel.
Pero el vínculo que les une, el amor a los libros, es más fuerte que sus diferencias y va haciéndose más profundo cada año que pasa.
La intimidad conseguida por este par de almas solitarias es más rica, más vívida, más real que ese océano que les separa y que ninguno de ambos se atreve a franquear.
El poder de evocación de este texto es fascinante: a medida que avanza la obra, el peso de las palabras no dichas, de las cosas que ninguno de ambos menciona, pero cuya ausencia se hace más y más presente en la obra, es un elemento que juega tierna y hábilmente con el espectador, llevándole más allá de los confines del apartamento de Helene y de ese lóbrego pero luminoso 84 Charing Cross Road, donde consume sus días Frank Doel.
84 Charing Cross Road es la historia de dos almas solitarias unidas por una pasión: la pasión por la lectura, por los libros, por esas ventanas hacia otras vidas que nunca nos dejan de fascinar.
Isabel Coixet.
Lo que dio de sí el haber cambiado un disco, por un libro, y la coincidencia de que ese libro se titulase como un lugar que se menciona casi a la par en este nuestro reducto virtual.
Verdad?
Esto podría titularse el desarrollo en contra de la síntesis
Hoy es uno de esos días en que las ciudades, a pesar de tener la mar a un palmo de la nariz o precisamente por ello, se vacían. Todo tiene una luz distinta, como plateada, que exagera esa livianez de las calles, del café en la terraza solitaria, con el regusto del silencio , o el tamizado sonido de apenas unos motores en la lejanía. Será tal vez el este disfrute el premio de no poder regocijarse en un mínimo grano de arena que encarnizadamente defiendes el arenal ahora lleno de colores antinaturales , Tal vez ese no sudar la gota gorda de los que nos achicharramos por eso de demostrar que el tostado favorece , aún a costa de sufrimiento y envejecimiento . ¿y me pregunto yo para qué vale? Pero lo hago. Como hacemos muchas otras cosas, sin sentido con incomodidades , sujetos a una moda , más bien a un esclavismo , que en el fondo nos reporta un no sé qué tipo de placer. Incongruencias,. Son tantas , que tal vez sólo se mencionen aquí dos chorrradas magnánimas de nuestro proceder diario . Sentada en la terraza mirando al espécimen de enfrente. Me pregunto que bulle ahora en su cabeza? Tendrá las mismas dudad existenciales? Será un pasar y añadir un día al calendario? La rutina habrá hecho su acomodo y ve pasar las horas sin más pregunta es la hora de comer? De cenar? De volver a casa? “Porque he de volver”..no porque allí se encuentre lo quiero , sino porque allí llevo volviendo por costumbre. Desvío la mirada y el pavo real, que siempre lo hay en las terrazas ,intenta vender su historia trasnochada, por repetida, de amor, tal vez tenga éxito, quien la escucha parece tener interés por comprar esa sarta de sandeces. Es curioso: “Miénteme aunque sea sólo una vez.”y por no hurgar la verdad son felices en la mentira.
Me reclama la atención la elevación de tono de aquel grupo del fondo. Mezclan con total sabiduría de entrenador, Hamilton-Alonso Real Madrid….. y se enfrascan en su papel del mejor entrenador … Cuanto saben . Sorprendente. Me digo que pena … no han descubierto sus habilidades.
Voces, silencios, miradas vacías a un horizonte desdibujado hoy por unas temperaturas atípicas, y esa media somnolencia que lo engulle todo y tamiza de pereza nuestro caminar… a veces, sueño con desconectar mi cerebro:
Poder ser rutina, darme por satisfecha con lo que pasa sin buscarle los tres pies al gato, con mirar la rosa y sólo ver la rosa, con escuchar palabras y creer , con aceptar un beso, aunque sea de judas, con vivir pasando el puente sin mirar las aguas, ver el horizonte de un solo color . Lucho , pero no puedo…no puedo parar este efervescencia constante, aún en ese supuesto descanso del sueño, éste, escapa al dominio de lo consciente y se acerba de manera intolerable.
Recuerdo con gusto la única vez que este volcán efervescente incansable se desconectó:
Una anestesia brutal, de la que casi todo el mundo se queja, y a parte del hambre mortal que me incomodaba, era , por primera vez, un descanso. Un descanso que añoro muchas veces. Desconexión.
Despertando … me pregunté si no había cruzado el umbral, cómo es la muerte?, y la cadena empezaba de nuevo ese pensamiento a otro , esa pregunta a otra , la sed insaciable del saberlo todo , de desmenuzar cada hecho. Y de nuevo ese agotamiento,el desear parar:
El poder sentarse en una terraza un día de verano y ver pasar las horas como una suma de hechos consolidados, que se suceden sin porques. …. Simplemente son hechos
Me levanto, pago el pago el café … el viento se contraría con mi falda …sonrisa de agradecimiento a algo que no entendí bien ,pero sonó bonito ,del anciano de la esquina