martes, 25 de septiembre de 2007

rescate

“nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.” (Aristóteles)

Si desarrollamos esta premisa, nuestros sueños pudieran ser algo más que el reparador, por otra parte necesario, descanso; al que en mayor o menor medida dedicamos buena parte de nuestra vida. Pudieran ser el reino del subconsciente que nos descubre los entresijos de imágenes acumuladas en el baúl cerrado por la consciencia que nos impone la vigilia. Emociones, imágenes, recuerdos nostalgias sonrisas lágrimas, y hasta algunos dolores , afloran como manzanillas en césped de primavera. Nos devuelven a los puertos lejanos de la infancia, a la inocencia, ajenos a la codicia ,mal llamada madurez. Tal vez esta visión de los sueños como recuerdo de lo vivido ,sin tener en cuenta el factor de libre albedrío con el que se nos presentan, con el desorden de lo atemporal, con la falta de dominio con que afloran creando una amalgama de sensaciones no controladas ,no se atenga a pensamiento que encabeza. Es posible que se acerque un idealismo epicúreo .
Dejadme al menos, en este puente que se mezcle estos dos conceptos. Guardar mis momentos vividos con optimismo del ser consecuente .Asi , en este sueño de millones de segundos robados al retén de la irrealidad materialista, mal llamada consecuente, mis millones de segundos serán transparentes, reales , como las aguas bajo este puente .Empecemos el camino,travesaño a travesaño, hoy el sol me ha cogido del brazo.
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recuerdo haber empezado un camino así....no quiero perder este camino ....aún en soledad merece la pena caminar

volver

Volver con la frente marchita
Las nieves del tiempo
Cubrieron mi sien

Algo así decía aquel tango….y se vuelve. Se vuelve con alforjas llenas de esperanza, con las pupilas depositadas en aquellos juegos infantiles, en el despertar a aquellos amores adolescentes, en requiebros que el tiempo ha tamizado…se vuelve a sentir la brisa en la cara, porque aquí hasta la brisa semeja distinta. Esa maraxiña que decimos por aquí. Ese viento del mar suave y fresco que nos acerca los aromas familiares …. Da la sensación de que el tiempo se detuvo y escuchamos las mismas canciones, bailamos con la misma emoción,….
Todo queda a unos pocos kilómetros, pero tan lejos en tiempo que ocupamos en mil desencantos, sumamos horas llenas de trajín, de desafíos, de banalidades. Tengo la sensación de que lo único real, la única verdad, se queda en esos paseos por el huerto, cuidado con tanto esmero para mi vuelta; en ese gata que retoza en sollado y lo interrumpe para dar un maullido de bienvenida, que más bien se podría traducir en reproche ; en aquella encina talada y que desafiante que reverdece con bríos nuevos; en aquellas verbenas por las que a penas si el paso del tiempo se nota en las nuevas tecnologías, parece que se detuvo la música en el pasado cual aliado perfecto de la nostalgia.
Ya no acompañan mis bailes aquellos imberbes adolescentes, no. Ellos ya pertenecen como yo al mundo de la huída.. volvemos, y reflejamos en la mirada dudas y emociones, reencuentros…Ilusiones perdidas, grandes proyectos que diseñamos alrededor de la hoguera en la playa, ideales hechos cenizas en la hoguera de la vida.
Hoy nuestros bailes los acompañan , otros pequeños adolescentes que retoman el testigo. Con nuevas hogueras, pero con la misma brisa, con el mismo aroma con el mismo baile. y sacando fuerzas del desencanto queremos ser niños de nuevo, porque ahí y sólo ahí existe la verdad.

He escrito, borrado, vuelto a escribir…. Parece que ahora , ya de nuevo en este mundo de cenizas , mitigadas solo por algunos rescoldos de nuevas hogueras, las palabras que ayer brotaban a borbotones sin sentido en mi cerebro, no encuentran forma para definir esa algarabía de sensaciones. Siempre se me queda corto el léxico. Como ese cuadro falto de matices que suelo romper en mil cachitos .
Pero aquí queda como testigo este desvarío

rescate

Esperar duele, olvidar duele, pero el peor de los sufrimientos es no saber que decisión tomar.
Fuera del tiempo y del espacio de mi vida, porque si empezamos a pensar empezamos a tener miedo.
Esa manía de tener que explicar todo y hacer solo que los demás aprueban.


La timidez , los miedos, las luchas internas….cuantas historias de amor no tienen una segunda oportunidad?

Gran historia de amor y desamor y sus dificultades, la luchas contra “la Otra ,El Otro” eso que representa en la mayoría de los casos , la razón que se adueña de nuestros sueños y da con ellos al traste…(nosotros mismos vestidos con la cordura)

Preciosa historia…….como otras muchas narradas,
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escrito en algú otro momento

miércoles, 19 de septiembre de 2007

la herencia de eszter


Sandor Marai
La herencia de Eszter (fragmento)


Si yo hubiese sido sabia y verdaderamente sincera, habría huido, hace veinte años, con Lajos... el novio de mi hermana... el eterno mentiroso; ese desecho de la humanidad... Eso habría tenido que hacer, si hubiese sido valiente, sabia y sincera. ¿Qué habría pasado? No lo sé. Probablemente nada especialmente bueno o alegre. Pero, por lo menos, habría obedecido una ley, un orden; una ley más fuerte que las leyes del mundo y de la razón".

Eszter, se refugia en la casa de familia y conforma esta como su isla particular donde convive por y para sus recuerdos. Veinte años después aparece de nuevo Lajos, tal como ella describe personaje embaucador, aventurero, mentiroso; con ese magnetismo inexplicable en algunas personas que aún sabiendo y conociendo su destrucción nos atraen y arrastran como un huracán a sus deseos…..Aparece desestabilizando el refugio de Eszter (mundo de moralista tradicional, en contra del desarraigo y alocado y carente de toda ética establecida, de Lajos) Tal vez con los mismos engaños….

¿son estas palabras un juego? ¿es verdaderamente Lajos un vividor impresentable? ¿busca sólo seguir engañando? O, por el contrario decía la verdad cuando culpaba a la propia Eszter de haberlo abandonado ,engañada por su hermana que nunca entregó las cartas de súplica de Lajos….¿qué hay de verdad en éstas palabras de Lajos? ¿son ,por el contrario, aún inconscientemente,
su forma de embaucar?

Yo siempre he sido un hombre débil. Me hubiera gustado hacer algo en este mundo, y creo que disponía de algún talento para ello. Sin embargo, la intención y el talento no son suficientes. Ahora ya sé que no son suficientes. Para la creación, hace falta algo más... una fuerza especial, una disciplina; o las dos cosas juntas. Creo que es a esto a lo que se suele llamar carácter... Esa capacidad, ese rasgo es lo que me falta a mí. Es como la sordera. Como la sordera de alguien que conoce las notas musicales que está tocando, pero que no oye los sonidos. Cuando te conocí, no sabía esto con la precisión con la que te lo estoy contando ahora... no sabía tampoco que tú eres para mí el carácter. ¿Lo entiendes?

La Herencia de Eszter paradoja de sentimientos y luchas, de sometimiento; de la increíble dependencia que la víctima de sentimientos puros, mantiene con su verdugo, vampiros emocionales ,carentes de toda ética que destruyen incluso lo que aman.

Vuelve Lajos después de veinte años,una tarde de domingo, a llevarse lo poco y lo único que Eszter había logrado mantener a salvo de ese naufragio emocional en que veinte años atrás la había sumido. Vuelve, y como un huracán , una fuerza mayor que arrastra a su victima ,ésta incapaz de luchar y mantener el orden le entrega con una naturalidad asombrosa e imcompresible : TODO

Leer esta obra supuso un viaje de la mano de Marai , a los Más recónditos paisajes sentimentales y Psicológicos de cada uno de los personajes.

La tarde del sábado, que en este tiempo estaría reservada a la navegación, sino fuera porque el verano se ha empeñado en pasar de largo por estos lares, la empleé en esa otra alternativa, ese segundo plan que es obligado tener cuando se vive en lugares donde el sol y el buen tiempo no son seguros; y por lo tanto los planes cambian a medida que las nubes avanzan. No crean; aunque esto puede parecer un incordio, que si lo es, ya por la fuerza de la costumbre tal vez , incluso, es un acicate para pasar una tarde distinta. Por lo tanto, con unos nubarrones negros jugueteando con el sol : ahora yo, ahora tú , lo que da un color especial al cielo y hasta un juego de luces que embriaga la tarde en el paseo.
Así ,entre aromas más vivos, más intensos por la humedad reinante, y con esa calma de no mirar el reloj, con la única obligación de sortear la rosaleda, la acacia o aquellas pequeñas florecillas que nos indican el lugar y la hora donde nos encontramos en un redondo reloj floral , me tropiezo con esa nueva franquicia de música, libros tecnología ect… no había entrado , entre otras muchas razones, porque sólo me atrae algún que otro disco .Mis libros, me gusta comprarlos en mi vieja librería. No hay tanto orden. En la mayoría de los casos he de preguntar al dependiente; el marketing está lejano, tal vez únicamente en las portadas de los libros de autoyuda, o aquellos técnicos del fondo. Huele a papel, a rato sin prisas, a silencio, a ese olor de serenidad y deseo de empaquetar ese libro, esas letras, y devorarlas cuanto antes. Pero cambié mi cita. Crucé el detector, pisé esa especie de moqueta que provocó mi primer estornudo, y me encaminé a la sección de música . Buscaba un disco en concreto. Mi pretensión, encontrarlo y salir a mi vieja librería .Y allí Estaba. Curiosamente. 84 Charing Cross Road. No recuerdo que me llamó la atención. A penas si tenía referencia de esta escritora, y tampoco me la habían recomendado Helene Hanff ,sin embargo hubo como un cierto flechazo entre ese libro y yo . Sin dudarlo, aún a sabiendas que es de esos libros que se leen de corrido tipo Marai , Zafón ect, está ya en mi bolso para su próxima lectura.
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Y se preguntarán a que viene todo esto.
Pues esas “casualidades” que aprovechan algunos para hablar de telepatía ect, y que yo sigo empeñadísima en decir casualidad. Seguro a todos nos ha pasado algún que otro deyabu, alguna que otra coincidencia.
Aprovecho para dejarles la ficha técnica del libro en cuestión


84, CHARING CROSS ROAD
de HANFF, HELENE
EDITORIAL ANAGRAMA, S.A.
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Rustica


Los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
Una mujer neoyorquina inteligente, solitaria, ingeniosa, culta, atrincherada en un apartamento pequeño y atestado de libros y ceniceros: Helene Hanff.
Londres: una ciudad donde todavía pueden observarse los cráteres de las bombas, donde hay que guardar tres horas de cola para comprar dos chuletas de cordero y donde una docena de huevos hace saltar las lágrimas de las ancianas.
Un inglés reservado, meticuloso, trabajador, casado con una mujer tan silenciosa como él: Frank Doel.
Helene Hanff descubre un pequeño anuncio en el Saturday Review de una librería de Londres especializada en libros de segunda mano. Decide escribir a esa librería pidiendo ediciones difíciles de encontrar a un precio módico en Nueva York.
Le contesta un circunspecto Frank Doel, fiel empleado de esa librería. De ese modo se inicia una correspondencia que durará veinte años, donde Helene y Frank Doel hablan de libros y libras, autores olvidados, harina, huevos, peniques, centavos, penas, alegrías, esperanzas, sueños, las insignificantes minucias que conforman dos vidas.
La alegría, el humor, el ingenio, la efervescente personalidad de Helene contrasta con la aparentemente fría corrección británica a ultranza de Frank Doel.
Pero el vínculo que les une, el amor a los libros, es más fuerte que sus diferencias y va haciéndose más profundo cada año que pasa.
La intimidad conseguida por este par de almas solitarias es más rica, más vívida, más real que ese océano que les separa y que ninguno de ambos se atreve a franquear.
El poder de evocación de este texto es fascinante: a medida que avanza la obra, el peso de las palabras no dichas, de las cosas que ninguno de ambos menciona, pero cuya ausencia se hace más y más presente en la obra, es un elemento que juega tierna y hábilmente con el espectador, llevándole más allá de los confines del apartamento de Helene y de ese lóbrego pero luminoso 84 Charing Cross Road, donde consume sus días Frank Doel.
84 Charing Cross Road es la historia de dos almas solitarias unidas por una pasión: la pasión por la lectura, por los libros, por esas ventanas hacia otras vidas que nunca nos dejan de fascinar.
Isabel Coixet.
Lo que dio de sí el haber cambiado un disco, por un libro, y la coincidencia de que ese libro se titulase como un lugar que se menciona casi a la par en este nuestro reducto virtual.
Verdad?
Esto podría titularse el desarrollo en contra de la síntesis
Hoy es uno de esos días en que las ciudades, a pesar de tener la mar a un palmo de la nariz o precisamente por ello, se vacían. Todo tiene una luz distinta, como plateada, que exagera esa livianez de las calles, del café en la terraza solitaria, con el regusto del silencio , o el tamizado sonido de apenas unos motores en la lejanía. Será tal vez el este disfrute el premio de no poder regocijarse en un mínimo grano de arena que encarnizadamente defiendes el arenal ahora lleno de colores antinaturales , Tal vez ese no sudar la gota gorda de los que nos achicharramos por eso de demostrar que el tostado favorece , aún a costa de sufrimiento y envejecimiento . ¿y me pregunto yo para qué vale? Pero lo hago. Como hacemos muchas otras cosas, sin sentido con incomodidades , sujetos a una moda , más bien a un esclavismo , que en el fondo nos reporta un no sé qué tipo de placer. Incongruencias,. Son tantas , que tal vez sólo se mencionen aquí dos chorrradas magnánimas de nuestro proceder diario . Sentada en la terraza mirando al espécimen de enfrente. Me pregunto que bulle ahora en su cabeza? Tendrá las mismas dudad existenciales? Será un pasar y añadir un día al calendario? La rutina habrá hecho su acomodo y ve pasar las horas sin más pregunta es la hora de comer? De cenar? De volver a casa? “Porque he de volver”..no porque allí se encuentre lo quiero , sino porque allí llevo volviendo por costumbre. Desvío la mirada y el pavo real, que siempre lo hay en las terrazas ,intenta vender su historia trasnochada, por repetida, de amor, tal vez tenga éxito, quien la escucha parece tener interés por comprar esa sarta de sandeces. Es curioso: “Miénteme aunque sea sólo una vez.”y por no hurgar la verdad son felices en la mentira.
Me reclama la atención la elevación de tono de aquel grupo del fondo. Mezclan con total sabiduría de entrenador, Hamilton-Alonso Real Madrid….. y se enfrascan en su papel del mejor entrenador … Cuanto saben . Sorprendente. Me digo que pena … no han descubierto sus habilidades.
Voces, silencios, miradas vacías a un horizonte desdibujado hoy por unas temperaturas atípicas, y esa media somnolencia que lo engulle todo y tamiza de pereza nuestro caminar… a veces, sueño con desconectar mi cerebro:
Poder ser rutina, darme por satisfecha con lo que pasa sin buscarle los tres pies al gato, con mirar la rosa y sólo ver la rosa, con escuchar palabras y creer , con aceptar un beso, aunque sea de judas, con vivir pasando el puente sin mirar las aguas, ver el horizonte de un solo color . Lucho , pero no puedo…no puedo parar este efervescencia constante, aún en ese supuesto descanso del sueño, éste, escapa al dominio de lo consciente y se acerba de manera intolerable.
Recuerdo con gusto la única vez que este volcán efervescente incansable se desconectó:
Una anestesia brutal, de la que casi todo el mundo se queja, y a parte del hambre mortal que me incomodaba, era , por primera vez, un descanso. Un descanso que añoro muchas veces. Desconexión.
Despertando … me pregunté si no había cruzado el umbral, cómo es la muerte?, y la cadena empezaba de nuevo ese pensamiento a otro , esa pregunta a otra , la sed insaciable del saberlo todo , de desmenuzar cada hecho. Y de nuevo ese agotamiento,el desear parar:
El poder sentarse en una terraza un día de verano y ver pasar las horas como una suma de hechos consolidados, que se suceden sin porques. …. Simplemente son hechos
Me levanto, pago el pago el café … el viento se contraría con mi falda …sonrisa de agradecimiento a algo que no entendí bien ,pero sonó bonito ,del anciano de la esquina

pérdida de tiempo


No soporto la perdida de tiempo; tal vez por ello considero que dormir es una perdida de tiempo, cuando esto va más allá de las meras horas que nuestro organismo necesita para su recuperación.
Mi organismo y yo mantenemos una lucha encarnizada ante este hecho, y he de reconocer que me gana la batalla, al menos por un tiempo. Mi descanso es apenas un abrir y cerrar de ojos en los que pocos sueños tienen cabida. Algún que otro consigue colarse en esa inconsciencia y hasta permanecer en la memoria .Suelen ser aquellos sueños, que aunque se empeñen numerosos especialistas en interpretar como carencias, como deseos, o como suma de miedos, yo no consigo ver en ellos más que imágenes incongruentes, llenas de desórdenes , que como hoy , y porque siempre es el mismo sueño, llenaron mi despertar:
Se resumen: a un paseo por los acantilados. El mar rompe con fuerza; casi alcanza aquel molino colgado de las rocas desafiando el equilibrio con la maestría de un acróbata. Quedan en sus paredes, las huellas de algún embiste marino.
No aparece en sueños el beso, ni tampoco los otros besos que sucedieron a ese primero con sabor marino en los labios.
Le sigue la imagen de de un traje rosa palo, unas firmas, la imagen fría de una mesa donde se rellena un formulario, con la misma diligencia : siniestro de tráfico, matrimonio, divorcio, o el escándalo en el rellano .El ramito de muguet, elegido, ponía la única nota emotiva en tal evento.
Ahora , me pregunto dónde habrán ido a parar aquellas ilusiones de paseos , tantos planes diseñados, el roce en la mejilla, o aquella manera tuya de pedir un vino, que en más de una ocasión se convertía en un enfrentamiento de conocimientos con el profesional de turno. Yo quería fundirme con el mantel de la mesa, para ocultar mi sonrojo por furia en las primeras ocasiones, o con el paso de los años, aquella sonrisa que provoca la anticipación a un hecho ya sabido y aceptado ante la imposibilidad de cambiarlo. Éste no es más que la imagen de uno de tus defectillos , ¿pero acaso no son esos pequeños ,mal llamados defectos, lo que recordamos con más arraigo con el paso de los años? No se aman las virtudes comunes, sino los defectos asumidos. Esto tampoco aparece en el sueño , ¿existió?
En mi sueño no aparecen las manos entrelazadas, hay un apretón de manos del trabajo bien hecho, aún cuando así no lo reconociste nunca.
Y una última imagen: un avión sobrevuela la ciudad, siento aquí una tremenda nostalgia y a la vez una ansia de vida, se mezclan los adioses con las bienvenidas, todo parece tan lejano. Se entremezclan, sensación de libertad y caída libre al abismo. Vértigo
Y al despertar de uno y otro sueño: vacío
Un tiempo perdido en vano

pamukkale


Pamukkale, quiere decir castillo de algodón. La naturaleza convertida en hábil arquitecto, sobre un acantilado fluvial de más de doscientos metros de altitud, eleva este grandioso decorado surrealista que no se encuentra otro igual en todo el mundo.

Desde lejos, Pamukkale da la impresión de una serie escalonada de cataratas fosilizadas, pero en constante ebullición, vivas y cristalinas. Si nos acercamos, el paisaje adquiere la dimensión de un fantástico jardín acuático, vertiéndose estanque a estanque formando inmensas caracolas de roca calcárea similares a exóticas flores de origen tropical, de una blancura azulada y de una tremenda belleza.

Los manantiales calientes que brotan constantemente del interior de sus suelos calcáreos son el origen de este prodigio y el motivo primordial del asentamiento aquí de tantas civilizaciones pasadas.
En Pamukkale, el agua termal brota a una temperatura constante de 35º, vertiendo un caudal constante de 240 litros por segundo. Esta agua se utiliza para el tratamiento de distintas enfermedades.
Pamukkale constituye un escenario natural, en lo alto de un altiplano que domina el fértil valle de Denizli , un mirador formado por centenares de travertinos de todos los tamaños


La mano del hombre que todo lo transforma… transformó este paraje con los complejos hoteleros, donde sin duda con mayor seguridad higiénica, pero con menor “glamour” se disfrutan esos baños ….el desvío de sus aguas hace que esta montaña de algodón cararezca hoy de sus piscinas , y las pocas que quedan se transformes en lugares cómodos para poder disfrutar de un paraje sin igual en la soledad y sin contaminaciones acústicas (no mencionaremos aquí otras que por masificación puedan darse)

Las bellezas siempre tienen este incoveniente: todo el mundo quiere y tiene derecho a disfrutarlas….

QUISE
Quise mirar el mundo con tus ojos
iluminados, nuevos,
verdes en su fondo
como la primavera.
Entré en tu cuerpo lleno de esperanza
para admirar tanto prodigio desde
el claro mirador de tus pupilas.
Y fuiste tú la que acabaste viendo
el fracaso del mundo con las mías
angel gonzalez

Coloquio de medianoche, de Safo

" Más allá de los cabos y promontorios del ansia, más allá de los premeditados menhires del deseo, más torpes y tímidos con aquellos que más exigen algo sutil y hermoso y lleno de descanso, nos movemos y zozobramos en mareas de ilusión, a tientas buscando más allá de las inmóviles puertas de la inmortalidad. Felices los fundadores de la ciudad enterrada, transparentes sus actos, sus ansias y leyes, unidos como nosotros hemos sido divididos. Enzarzados en guerras que cada vez tienen menos sentido, demasiado sencillos, demasiado complejos, demasiado profundos, demasiado curiosos, unimos nuestros huesos a los suyos en los sepulcros del mar ensuciando los fluctuantes suelos del amargo océano. Insubstanciales, sin objeto, sin gracia para marcar la historia con algo más que la huella de un error típico, como un labio leporino o un ojo azul, una y otra vez transmitidos. Por los resbalosos senderos del error perenne, nos movemos entre indolencia, indulgencia e ignorancia, la llegada sin motivo, y la partida sin motivo, atrapados por los grilletes del error que revive, causa condenada de hecho y aún desdeñada, débil compendio torpe como los besos que se confabulan para cruzarse con la muerte hasta que el tiempo nos siga, el tiempo que nos encuentra y aquí nos retiene a tiempo, en esta eterna pausa, a tientas buscando más allá de las inmóviles puertas de la inmortalidad. "

Lawrence Durrell


Buscamos llenar el vacío de nuestra individualidad y por un breve momento disfrutamos de la ilusión de estar completos. Pero es sólo una ilusión: el amor une y después divide

sin u no se puede escribir huella


Sin u no se podría escribir huella
Permíteme hacer uso de esa brillante expresión


Huella


Mi huella es endeble. Endeble como la huella del caminante en la playa al amanecer. Temeroso, cauto, procurando no romper la forma caprichosa que la huella del mar impuso en las vírgenes arenas. Huellas decidas, dejando impronta, aunque efímera, constancia de su paso; de un paso de escueto futuro y menor recuerdo.
Una huella poco profunda.Una huella borrada por la débil resaca espumosa de una ola.huella sin ocasos, sin mediodías .sin noches, un huella del amanecer
Mi huella se va con el jugar de los niños, con los castillos de arena, con los partidos de fútbol, con el ajetreo del día festivo de playa.
Se hace anónima entre otras muchas huellas.
Mi huella se va con los ruidos, con los gestos ofensivos, con la codicia de otros rostro, se pierde con otros muchos cuerpos.
Mi huella no es distinta a otras, no se reconoce, no hiende ni hiere.
No permanece en el día, en la memoria de los festines, en la virtud de los inteligentes, en la charlatanería de los avezados, en los ojos fugaces ávidos constantes de otras huellas.
Mi huella pertenece a la mirada temerosa , ilusionada , vivaz, espontánea
a quien sabe mantener en la retina , durante todo el día, entre las huellas anónimas de la playa , mi pequeña huella endeble del amanecer
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Hace algunos años, en un pequeño pueblo castellano, mi huella estuvo a punto de perderse en las olas furibundas de un incosciente, hecho automóvil. "Allá Lejos". comprendí:que amanecer es un regalo,y amancer entero, sin facultades mermadas,es la gloria. Después de muchos meses, podía andar, podía dejar mi huella sobre la arena de la playa, mis brazos podían acaraciar y hasta me permitía remar, bailar, correr..
atrás quedaban los hierros, las noches sentada, la deseperación de la impotencia.
pero todo es lección , todo enseña:
por eso hoy, no me conformo con la botella , quiero el vino; no me conformo con el calor quiero el fuego; no me conformo con el erotismo quiero pasión; no me conformo con el cariño quiero amor; no me conformo con el colega,quiero amistad .
No me vale el frasco del perfume, quiero la esencia. Aunque como todas las esencias impacten , sorprendan ,embriaguen ....y mueran, o por costumbre de olfato, se vuelvan inoloras.
No hay eternidad, nada es perdurable salvo en el recuerdo. No quiero la eternidad , quiero el segundo.
Millones de segundos llenos de esencias, de color, de ardor, de lloros, de risas, de alegrias, de dolor, de fustraciones, de éxitos, de luz, de oscuridad ,de traición y de amor
MILLONES DE SEGUNDOS : LLENOS DE VIDA

Nunca un amanecer me pareció tan bonito:

Puedo dejar mi huella, aunque endeble ,sobre la arena de la pla

CRÓNICA DE MI MISMA

Y querer merecerme; de veras merecerme.
Revisar mis dispersas escrituras,
mi palabra, revisarme el sollozo,
la garganta,
auscultarme el latido, desollarme,
revisarme las venas, las arterias.
todo el complejo existencial
que asumo.

Revisar mi conducta, mis proyectos,
lo soñado, ensoñado,
lo vivido,
conformarme de nuevo, aun no inscripta,
sin visión, sin recuerdo, sin mentiras,
sin verdades ocultas, temerosas,
sin impulsos,
sin deserción, sin este yo
impreciso.

Revisarme hasta el fondo, descifrarme,
prenderme, saberme, perdonarme,
tanto pude y no hice,
tanto hice febril
a manotazos,
en apremio suicida, lograr algo, dejar
algo, quedarme allí incrustada,
en la trama inicial, impenetrable,
indestructible, quedar, estar,
ser siempre,
y vencer de la muerte,
y de la vida.

Permanecer y ser, por solo acto
de ingerencia en un sino
de criatura.

Despedacé mi carne, carne mía, fatigada
de esfuerzo y sinsabores, me derramé, me di,
me hice guiñapo; al costado de holgura,
fui miseria.
Quise tanto y a tantos, y la tierra,
ese soplo de polvo que me aguarda,
y mi aventura batalladora hecha
de timidez, de inermidad
y miedo.
Estos árboles rudos que me vencen
la mirada, cada vez menos útil, y esta noche
que circunda mis noches y me azuza y me manda
no dormir, y pensar, y sentir frío,
y volver al dolor que hice a un costado.
Yo debo revisarme desde el antes,
descubrir el motivo, causa, impulso, la razón,
el por qué, y el hacia adónde, y el por qué
del por qué de la pregunta.
Ascender la montaña hacia la cima,
y mirarme, un abismo,
en el abismo, y elevarme al azul
por propio esfuerzo apoyándome en mí,
envolviéndome en mí,
desde mí misma,
tirar de mí hacia arriba; tocar siquiera
una sola estrella, una sola, o su fulgor
siquiera, o siquiera seguirla
desnudando
mi vergüenza a su luz. Esta corteza,
que resquebraja
cada vez que pienso,
y estas raíces que me petrifican
bajo la inercia de un planeta
muerto.
Quiero salir maleza a herir caminos,
y punzarme de heridas, ser, de pronto,
este mundo y un próximo intuido,
y recordar, de pronto, un otro antiguo
mundo en seres golpeados que lloraron
mucho antes de mí, y que derramaron
en mi llanto de hoy, su sal y acíbar.

Ser el ánfora quieta de una ignota,
milenaria mansión
sin nada dentro,
y esperando.

Un océano en peces y vitrales, y en suicidas
y barcos milenarios; ser la orilla, el camino
sobre el agua, ser la brújula, el sol rojo
de noche y el marinero que perdió la novia,
la llegada y el puerto, abigarradas
multitudes ruidosas,
y en mí, nadie.

Asomarme a la ardiente boca ígnea
de un volcán que despierta en el incendio,
y saber que soy fuego y quemadura,
que la lava soy yo,
descascarando;
desnudada, sentirme leña al rojo, derramado
mineral,
embistiendo la ladera, burbujeante y hervida.

Merecerme, de veras merecerme;
en cuclillas orar, sin darme cuenta,
porque quiera la entraña de mi madre,
exhalarme a la luz, y ser pequeña,
respirar, prometer, ser la esperanza
para alguien, sin nada más que el hilo,
que amenaza romper de una esperanza.

Merecerme de veras; ya retorno
del altar y del lodo, del sollozo,
del gemido y del canto, de mi propio
funeral, y me escucho como corro
anhelante y jadeante
a mi bautismo.

Matilde Alba Swan

08/06/07....en la memoria de la libertad


La memoria en las manos
Hoy son las manos la memoria.
El alma no se acuerda, está dolida
de tanto recordar. Pero en las manos
queda el recuerdo de lo que han tenido.

Recuerdo de una piedra
que hubo junto a un arroyo
y que cogimos distraídamente
sin darnos cuenta de nuestra ventura.
Pero su peso áspero,
sentir nos hace que por fin cogimos
el fruto más hermoso de los tiempos.
A tiempo sabe
el peso de una piedra entre las manos.
En una piedra está
la paciencia del mundo, madurada despacio.
Incalculable suma
de días y de noches, sol y agua
la que costó esta forma torpe y dura
que acariciar no sabe y acompaña
tan sólo con su peso, oscuramente.
Se estuvo siempre quieta,
sin buscar, encerrada,
en una voluntad densa y constante
de no volar como la mariposa,
de no ser bella, como el lirio,
para salvar de envidias su pureza.
¡Cuántos esbeltos lirios, cuántas gráciles
libélulas se han muerto, allí, a su lado
por correr tanto hacia la primavera!
Ella supo esperar sin pedir nada
más que la eternidad de su ser puro.
Por renunciar al pétalo, y al vuelo,
está viva y me enseña
que un amor debe estarse quizá quieto, muy quieto,
soltar las falsas alas de la prisa,
y derrotar así su propia muerte.

También recuerdan ellas, mis manos,
haber tenido una cabeza amada entre sus palmas.
Nada más misterioso en este mundo.
Los dedos reconocen los cabellos
lentamente, uno a uno, como hojas
de calendario: son recuerdos
de otros tantos, también innumerables
días felices
dóciles al amor que los revive.
Pero al palpar la forma inexorable
que detrás de la carne nos resiste
las palmas ya se quedan ciegas.
No son caricias, no, lo que repiten
pasando y repasando sobre el hueso:
son preguntas sin fin, son infinitas
angustias hechas tactos ardorosos.
Y nada les contesta: una sospecha
de que todo se escapa y se nos huye
cuando entre nuestras manos lo oprimimos
nos sube del calor de aquella frente.
La cabeza se entrega. ¿Es la entrega absoluta?
El peso en nuestras manos lo insinúa,
los dedos se lo creen,
y quieren convencerse: palpan, palpan.
Pero una voz oscura tras la frente,
-¿nuestra frente o la suya?-
nos dice que el misterio más lejano,
porque está allí tan cerca, no se toca
con la carne mortal con que buscamos
allí, en la punta de los dedos,
la presencia invisible.
Teniendo una cabeza así cogida
nada se sabe, nada,
sino que está el futuro decidiendo
o nuestra vida o nuestra muerte
tras esas pobres manos engañadas
por la hermosura de lo que sostienen.
Entre unas manos ciegas
que no pueden saber. Cuya fe única
está en ser buenas, en hacer caricias
sin casarse, por ver si así se ganan
cuando ya la cabeza amada vuelva
a vivir otra vez sobre sus hombros,
y parezca que nada les queda entre las palmas,
el triunfo de no estar nunca vacías


salinas.




Un aroma , una música, una calle, una simple gota de lluvia, la hojarasca ….
Basta un pequeño detalle para desatar el lazo de las fotografías en sepia de nuestra memoria…..momentos. Pero …¿qué es la vida sino una suma de momentos?
Que nos diría Borges……se ha de dar paso a otro y a otro y sumar fotagrafías sepia
.y libertades agridulces... y manos llenas de memorias...y sumar …
..y a veces por qué no? olvidar . Porque olvidar también pudiera ser vivir


Mar 8 – 06 – 07





Amigos de verdad sois los que a pesar de saberlo todo de mí , seguís queriéndome

miércoles, 12 de septiembre de 2007

rescate de naufragios


pretende ser este lugar, un rescate de aquellos vestigios de naufragios llegados a la isla en la que habitamos. nuestra nao atacada por tempestades externas nunca zozobra del todo y llega a la isla en que nos refugiamos ...
esta isla.Pedregoso camino que nos transporta a la paz.