miércoles, 19 de septiembre de 2007

pérdida de tiempo


No soporto la perdida de tiempo; tal vez por ello considero que dormir es una perdida de tiempo, cuando esto va más allá de las meras horas que nuestro organismo necesita para su recuperación.
Mi organismo y yo mantenemos una lucha encarnizada ante este hecho, y he de reconocer que me gana la batalla, al menos por un tiempo. Mi descanso es apenas un abrir y cerrar de ojos en los que pocos sueños tienen cabida. Algún que otro consigue colarse en esa inconsciencia y hasta permanecer en la memoria .Suelen ser aquellos sueños, que aunque se empeñen numerosos especialistas en interpretar como carencias, como deseos, o como suma de miedos, yo no consigo ver en ellos más que imágenes incongruentes, llenas de desórdenes , que como hoy , y porque siempre es el mismo sueño, llenaron mi despertar:
Se resumen: a un paseo por los acantilados. El mar rompe con fuerza; casi alcanza aquel molino colgado de las rocas desafiando el equilibrio con la maestría de un acróbata. Quedan en sus paredes, las huellas de algún embiste marino.
No aparece en sueños el beso, ni tampoco los otros besos que sucedieron a ese primero con sabor marino en los labios.
Le sigue la imagen de de un traje rosa palo, unas firmas, la imagen fría de una mesa donde se rellena un formulario, con la misma diligencia : siniestro de tráfico, matrimonio, divorcio, o el escándalo en el rellano .El ramito de muguet, elegido, ponía la única nota emotiva en tal evento.
Ahora , me pregunto dónde habrán ido a parar aquellas ilusiones de paseos , tantos planes diseñados, el roce en la mejilla, o aquella manera tuya de pedir un vino, que en más de una ocasión se convertía en un enfrentamiento de conocimientos con el profesional de turno. Yo quería fundirme con el mantel de la mesa, para ocultar mi sonrojo por furia en las primeras ocasiones, o con el paso de los años, aquella sonrisa que provoca la anticipación a un hecho ya sabido y aceptado ante la imposibilidad de cambiarlo. Éste no es más que la imagen de uno de tus defectillos , ¿pero acaso no son esos pequeños ,mal llamados defectos, lo que recordamos con más arraigo con el paso de los años? No se aman las virtudes comunes, sino los defectos asumidos. Esto tampoco aparece en el sueño , ¿existió?
En mi sueño no aparecen las manos entrelazadas, hay un apretón de manos del trabajo bien hecho, aún cuando así no lo reconociste nunca.
Y una última imagen: un avión sobrevuela la ciudad, siento aquí una tremenda nostalgia y a la vez una ansia de vida, se mezclan los adioses con las bienvenidas, todo parece tan lejano. Se entremezclan, sensación de libertad y caída libre al abismo. Vértigo
Y al despertar de uno y otro sueño: vacío
Un tiempo perdido en vano

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